Sector

Educación y formación profesional

Localización

Fe y Alegría Honduras – Centro Técnico Loyola. El Progreso, Yoro, Honduras.

Zona de la Compañía, dentro del Centro Técnico Loyola, Apdo. Postal 10, El Progreso, Yoro, Honduras

Presupuesto 2020 en euros
20000

Nº de estudiantes del centro

302

Al año por beneficiario

66
Centro Técnico Loyola

El Centro Técnico Loyola es un centro de formación profesional y de secundaria de la Fundación Fe y Alegría Honduras – Entreculturas – situado en la ciudad de El Progreso, Yoro, Honduras.

 

El perfil de jóvenes que asisten a este centro es de bajos recursos al igual que los que asisten a la Escuela del Vidrio. La desintegración familiar está muy presente en las vidas de estos jóvenes a causa de  las migraciones, en la que nos hemos visto envueltos en las dos últimas décadas, la pobreza, la violencia etc., ya que Honduras es un país que no ha logrado empoderarse de políticas públicas que verdaderamente busquen el bien común el desarrollo de un pueblo empobrecido.

 

La población atendida en el Centro Técnico Loyola oscila entre 15 y 25 años. Las áreas de estudios son muy variadas: mecánica industrial, gastronomía, mecçánca de automóviles, soldadura, barbería, call-centers, refrigeración etc. También se realizan esfuerzos por parte de los maestros para incidir en sus manera ver y pensar sus vidas, transformándolas para su propio bienestar y el de la sociedad en general.

 

Con este proyecto se beneficiarán 300 jóvenes quienes obtendrán equipos y materiales en óptimas condiciones, y así tener una educación en la que van adquirir habilidades y destrezas que les preparan para poner su propio empeño en sus estudios y probabilidades de empleo justo.”

 

Fundación verón y Fe y Alegría Honduras somos dos organizaciones que estamos trabajando, con muy buenos resultados, para que con el transcurrir de los años, esta misma juventud sea la que pueda contribuir para un bienestar social de todos y todas. Velar por una seguridad de la ciudadanía donde podamos gozar de espacios públicos que promuevan una cultura de paz, en la actualidad los índices de violencia por más de 10 años nos tiene sumidos en una cultura del miedo. 

Beneficiarios

Beneficiarios directos

Perfil: Jóvenes de escasos recursos entre 15 y 25 años, que desean lograr un empleo.

Número: 302 nuevos alumnos al año en 2019

Beneficiarios indirectos

Perfil: 

  • Empleados de la Centro Técnico Loyola: maestros, equipo administrativo, limpieza y vigilancia.
  • Familias – las familias (padres, madres, tutores, abuelos, hermanos…) de los jóvenes estudiantes y de los empleados en la Escuela del Vidrio.
  • Ciudad de El Progreso y comunidades rurales en las que viven los jóvenes
  • Empresas y negocios que puedan contratar a jóvenes formados, cualificados y con valores y capacidades para el trabajo.
  • General – mejora de los servicios de las empresas, mejora de la circulación de dinero, mejora socio-económica.
  • Voluntarios que visitan la Escuela del Vidrio – multiculturalidad, sensibilización, empatía, concienciación social

Número estimado 1280  / 188.366 (población de El Progreso)

Financiadores

Fundación Verón

Fundación Fe y Alegría – Entreculturas

Colaboradores 2020

Nº de colaboradores: 10

Horas colaboradas: 45

Contexto

Honduras es un país que no ha logrado empoderarse de políticas públicas que verdaderamente busquen el bien común el desarrollo de un pueblo empobrecido. La desintegración familiar en la que nos hemos visto envueltos en las dos últimas décadas por las migraciones, sumado a la corrupción política, la violencia y los grupos de maras y narcos,  ha empobrecido el país y muchos jóvenes no tienen oportunidad de acceder a la educación secundaria, sobre todo en las áreas rurales. El 46% de la población hondureña, que corresponde a la población activa del país, se encuentra en en preocupantes niveles de desempleo y sobre todo de ocupación precaria (cerca del 60%). Además existe un amplio porcentaje de falso autoempleo, que más bien son medidas de subsistencia.

Una de las razones más presentes, es que la mayor parte de la población no llega a cursar los estudios secundarios, sobre todo en las áreas rurales. Las empresas aprovechan y lo señalan como baja experiencia y además como despidos baratos. Según la Mesa Territorial de Empleo de la Ciudad de El Progreso, en la cual participamos, las últimas contrataciones no superan los 58 días, especialmente en el caso de los Call Centers.

Todo esto ha llevado a los jóvenes a una baja autoestima y sentir que su país no les puede ofrecer nada. Esto hace que quieran salir del país convencidos de que en otro la situación será mejor.

El Informe “Trabajo decente y juventud” de la OIT, sobre Honduras,  señala que, entre otras, esto requiere de acciones específicas en educación, capacitación y desarrollo de la capacidad emprendedora.