Diario 48: Levantas la mirada y…

Te sientas, la pantalla todavía no se enciende. Pasa muchísima gente, ponen sus maletas. Esta no entra, señor por favor ponga su maleta como esa, sino no entran. Tenemos el vuelo lleno. Le dice la azafata al que va delante tuyo.

Pasa un rato, te das cuenta que no tienes el libro en el bolso. Te levantas, estorbas a la gente que hace fila para sentarse, abres tu maleta como puedes, coges tu libro, sonríes mucho al señor al que has molestado, das las gracias y pides perdón. Te sientas.
Miras la pantalla, no se puede tocar, hay anuncios de air Europa, respiras y abres tu libro.

Se sienta una señora a tu lado, llama por teléfono, pones la antena. Algo con sus hijos, un lío…
Luego viene una niña, no niña, pero es más joven que tú, saluda y se sienta al lado. Vuelves a leer.

Haces vídeos mientras se mueve el avión por si sale la casa tan bonita que un día grabaste en ese mismo aeropuerto. Nada, no la ves. Al fin y al cabo han pasado dos años desde la última vez que saliste de San Pedro Sula.

Borras los vídeos que no te gustan y vuelves a leer.
En el libro pasan muchas cosas y te pones un poco triste. Ya en el aire ofrecen auriculares a tres euros. Tú tienes los tuyos, hombre te van a timar a ti tres euros. No, muy amable no quiero. Le dices a la amble azafata.

La pantalla ya se puede tocar. Te emocionas, y no parece que vayas a dejar de hacerlo.

Abres la cámara del móvil, tocas la pantalla, que se vea aesthetic (con buen gusto), que va para TikTok.
Que fuerte, lo has puesto en bucle en el vuelo de ida. Este vuelo no va a ser menos.
Encima es de día y hay buena luz. Los vídeos que hiciste en el de ida era de noche y no tenías el pelo tan mono.

Haces como seis vídeos, en algunos giras la cámara y te enfocas flipando, un poco fingido aunque el sentimiento está. Es lo que hacen las influs, así que a ver si funciona.

Después de muchos ángulos, de enfocar a la venta, de que se vea el inicio, de que se vea el final, de que se vea que pone escuela del vidrio, de que se vea que pone fundación Verón, que se vea que es un documental hecho por lucia. Te quedas más o menos satisfecha. Pones el documental desde el principio y lo dejas correr.
Abres el móvil, WhatsApp, la conversación que tienes contigo misma y empiezas a escribir.

Levantas la mirada, está Zeni hablando. Esa Zeni pequeña, con su hermana todavía más pequeña. Esa Zeni que viste hace tres días en el cole súper mayor, con la voz cambiada pero con la misma mirada, la misma sonrisa. Una Zeni que ya no quiere aparecer en pantalla. Has querido grabar su reacción cuando le decías que en los vuelos de Air Europa aparece el documental y que la puede ver mucha gente. Intentas grabarlo y capturar el momento en el que flipa en colores, pero no se deja. Se muere de vergüenza y se esconde de la cámara mientras se ríe de ti y contigo.

Después de leer un rato más, vuelves a levantar la mirada y ves un plano que hiciste tú, una entrevista que hiciste tu entera a Elisa, donde está guapa, segura, con un micro en la camiseta que no conseguiste conectar a tu cámara y quedó como parte del decorado. Elisa cuenta lo que se ha avanzado. Y ni esa Elisa, ni la Teresa que grababa se imaginaban la de cosas bonitas que se están haciendo en estos meses.

Ves gente que ya no está, alumnos que parecía que querían quedarse en especialización y al final no, ves productos muy pequeños y miradas súper orgullosas. Y dices madre mía, deberíamos volver a grabar. Que fuerte lo que están haciendo ahora.

Que fuerte que estés en el aire, de camino a Madrid a tu casa, una casa diferente a la que solías volver. Que fuerte la gente que has conocido y la gente que quiere apoyar.

Cuantísimos correos tengo que mandar y que ilusión que esto tire.

Que fuerte que Teresa de hace tres años sobre estas fechas se estaba llamando con su amiga de la uni Lucia para ver a qué chichos sacábamos y entrevistábamos en el documental.

Que nadie me pellizque y que lleguen muchas más llamadas que nos lleven a cosas como esta porfa porfa.

 

Luego lloras un poco porque estás orgullosa y porque el libro que tienes entre tus piernas está en un momento triste y estás también cansada y hay un poco de mix vital.


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