Rihanna, embajadora para The Global Partnership for Education, pide a los líderes mundiales compromisos financieros para la educación de los niños mientras tomaba parte de la conferencia

LA CONFERENCIA DE FINANCIACIÓN DE LA ALIANZA MUNDIAL PARA LA EDUCACIÓN

Dakar. Febrero 2018.

Dakar es la capital de Senegal, uno de los países del continente africano con mayor estabilidad política y económica, pero que a nosotros muchas veces nos pasa desapercibido (a no ser por el Rally), igual que esta conferencia, la de la Alianza Mundial para la Educación. La verdad es que ha tenido poca repercusión en los medios españoles, casi nadie habló de ella, y sin embargo es el impulso más importante que se haya programado jamás a nivel educativo. Un compromiso de inversión de un montante de 1.860 millones de euros (2.300 millones de $)  para los próximos tres años. No llega al objetivo propuesto (3.000 millones de $), pero no se abandona, puede que alguno de los países donantes incremente la suma o se incorpore alguno más. Por primera vez aportan dinero China, Los Emiratos Árabes y Senegal; España vuelve a donar tras la crisis y 50 países en vías de desarrollo elevan su gasto en educación al 20%.

La educación de calidad es el 4º de los 17 objetivos que en 2015, en una cumbre de la ONU, los líderes mundiales adoptaron para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, es la agenda de desarrollo sostenible. Cada uno de los objetivos tiene metas específicas a lograr en los próximos 12 años, hasta el 2030.  Por supuesto, hace falta un compromiso global y mucho, mucho dinero. Los retos ante los que se encuentra la educación hoy son impresionantes:

Retos educación

Pero se abre una puerta al optimismo, la cumbre de Dakar ha sido un éxito no sólo desde el punto de vista económico sino de una verdadera convivencia multicultural en favor de uno de los valores más importantes que a nivel humano podamos imaginar: el acceso a la educación.