El Centro para la Investigación e Innovación de la Enseñanza (CERI) ha visto, en el debate sobre la personalización de la enseñanza, un elemento imprescindible para su programa “Escuelas del Futuro”. En los últimos años han crecido los planteamientos sobre adaptar la enseñanza a los individuos y que un mismo modelo educativo para todos no está dando ya los resultados que se esperan. Pero este concepto pone en cuestión los fundamentos de la enseñanza que conocemos. Durante la conferencia internacional “Enseñanza Personalizada: el futuro de la reforma de la función pública.”, celebrada en Londres en 2004, ya se ponían sobre la mesa varios razonamientos.

El entonces Ministro Británico de Educación, David Hopkings, nos plasmaba ya, que los fundamentos de la personalización reflejan, por un lado, las aspiraciones de la población y su creciente ansia por aprender y actualizarse, y por otro lado, señala el objetivo de adaptar la enseñanza a cada alumno, según su condición. Todo ello planteó una serie de limitaciones: las variables socioeconómicas de los países, el uso poco sofisticado de las tecnologías, el ritmo tradicional de la organización escolar y su naturaleza conservadora, y el hecho de que la Enseñanza sigue sin ser una profesión centrada en el valor de la evidencia.

Por su parte, David Miliband, entonces ministro de Schoohls Standards, entiende que la personalización de la enseñanza plantea tres grandes retos:

  1. Perseguir de forma simultánea la excelencia y la igualdad
  2. Combinar la flexibilidad de la enseñanza en el aula con la responsabilidad sobre los resultados
  3. Satisfacer la demanda de un enfoque personalizado a los servicios universales

A nivel estratégico se precisa de un conocimiento de las debilidades y fortalezas de cada alumno, para luego diagnosticar sus necesidades y capacidades. Se ha de trabajar para desarrollar la confianza de cada alumno y el ritmo de aprendizaje. Las instituciones han de realizar un esfuerzo para presentar una malla curricular con múltiples optativas, respetando así la elección de los alumnos; así como en la formación adecuada del profesorado y los interinos. Se requiere un replanteamiento de la escuela y la organización de las aulas tal como lo conocemos.

La profesora finlandesa Sanna Järvelä diferencia entre la personalización de la individualización, como forma de igualar oportunidades, y la personalización del aprendizaje social. Entre otras, la profesora analiza la importancia de las dimensiones motivacionales, la tecnología, la enseñanza colaborativa o construcción colaborativa del conocimiento, los nuevos modelos de evaluación de los que dependería el aprendizaje personalizado, y la importancia de un profesorado formado en comunicación, colaboración y nuevas tecnologías.

Basándonos en la aportación de Manfred Spitzer en dicha conferencia, se pone de manifiesto la investigación sobre el cerebro y del aprendizaje a lo largo del ciclo vital, al servicio de la enseñanza y de los programas de personalización. Mencionar que, en ese año, la teoría de que las emociones y el aprendizaje estaban directamente relacionados era aún muy reciente para la neurociencia.

Las perspectivas sacadas de esta Conferencia Internacional señalan que la enseñanza personalizada no es posible sin una mejora simultánea de la productividad de los países, ya que requiere una inversión y un esfuerzo de trabajo para los gobiernos y los servicios públicos.

Las soluciones que se han estado planteando en nuestro país, España, se basan directamente en las TICs o nuevas tecnologías de información y comunicación. Se presume que las cuestiones entre educación universal y educación por la diversidad son coordinables gracias a ellas. El papel de las TIC se centra ahora mismo en facilitar el acceso y la distribución de contenidos educativos, así como la interacción entre los agentes (alumno, familia, educador e institución educativa). En España existen dos grupos diferenciados: los defensores de las nuevas tecnologías en el aula y los defensores de la lecto-escritura manual y la enseñanza tradicional. Pero ambos, no se centran tanto en el modelo, si no en las técnicas adecuadas para el buen aprendizaje. Al fin y al cabo, no tienen por qué ser posiciones excluyentes, sino constructivas. En cuanto a personalización, el modelo actual, propio de la sociedad industrial, ha permitido la formación homogeneizada, utilizando los mismos contenidos para cada grupo de edad. La tendencia está empezando a cambiar, ya que los modelos tradicionales han empezado a dar malos resultados. Las investigaciones y aportaciones durante largo tiempo dan lugar a un modelo de enseñanza para una sociedad híbrida, que acostumbra a compartir, debatir, a trabajar en proyectos, por equipos y en departamentos. Es decir, tendemos hacia la educación colaborativa de la que ya hablaremos más adelante.

usodetabletscolegioelcantizalAlgunos casos de éxito, como el del Colegio Público El Cantizal de Las Rozas (Madrid), se presentan como ejemplos de evolución educativa. Este centro ya funciona prácticamente en su totalidad con tecnología, desde pizarras digitales a dispositivos para los alumnos desde quito de primaria hasta finalizar la secundaria. Incluso en las aulas de educación infantil se han incorporado pupitres virtuales, para que los niños trabajen en grupo y de forma colaborativa, lo que mejora su motivación. Además, las nuevas tecnologías también se aplican pata ayudar a los pequeños que tienen algún tipo de condición diferente. Por ejemplo, en este colegio se ha instalado otro pupitre virtual en el aula de trastorno del espectro autista (TEA).

Las grandes multinacionales ya vieron en su momento que la Educación necesitaría de la Tecnología y que la Tecnología necesitaría de la Educación. La Comisión Europea estima que en los próximos cuatro años se crearán más de 800.000 nuevos puestos de trabajo vinculados al desarrollo de la economía digital. Las futuras generaciones serán partícipes de la digitalización y las oportunidades de empleo que trae consigo. Los niños y jóvenes no sólo han de aprender a usar las tecnologías que otros desarrollan, sino que habrán de aprender a desarrollar la tecnología que verdaderamente quieran utilizar – señala Esperanza Ibáñez, manager de Políticas y Asuntos Públicos de Google.

Compañías como Apple, HP, Microsoft, Samsung, entre otras, han entrado en las aulas con dispositivos y programas didácticos y de evaluación. Todas apuestan por incluir la tecnología en el aula, pero “no se trata de inundar el aula de dispositivos, si no de impulsar una metodología completa que apoye objetivos pedagógicos de los centros educativos” – señala Óscar Sanz, director del área de Educación de Microsoft Ibérica.